¿Qué
son?
Son la parte de la construcción que vincula los
muros o pilares, con el suelo.
¿Para qué sirven?
Sirven para transmitir al terreno las cargas del edificio
o casa, como por ejemplo, el peso de los propios materiales,
las personas que lo habitan y los muebles que en él
se ubican.
¿Qué se debe tener
en cuenta para elegir el tipo de cimiento a usar?
Es necesario conocer la composición del suelo,
y a qué profundidad se halla la capa de tierra
apta o firme para la fundación.
La composición del suelo se puede obtener en forma
precisa con un estudio de suelos, que realiza un profesional
especialista en el tema y quien, además, sugiere
en su informe las alternativas de cimientos a utilizar.
También es aconsejable consultar a los vecinos
qué tipo de fundaciones emplearon y el resultado
obtenido. Por otro
lado, en el municipio o intendencia locales existen
registros acerca de ese tema.
Habitualmente, el manto de suelo apto para fundar es
conocido como tosca, y su ubicación
dentro del suelo (profundidad) varía de acuerdo
a cada zona y lugar.
Se debe prestar particular atención a los suelos
que contienen arcillas expansivas. Estas se hallan dentro
de la tierra en mantos de pequeño espesor y,
al variar su grado de humedad, modifican su volumen
provocando levantamientos indeseados.
Asimismo, es imprescindible saber de antemano cuáles
serán los muros portantes del proyecto a construir,
ya que a través de ellos se transmiten a los
cimientos las cargas en general y el peso propio de
los mismos muros.
Recordemos que los muros portantes son los que sirven
de apoyo a las losas de entrepisos o a los techos, y
en la construcción de los mismos se utilizan
únicamente los Bloques Portantes BP12 y BP18.
Todos los muros portantes necesitan apoyar sobre cimientos.
Beneficios
del muro con Bloques Portantes BP12 y BP18 La Pastoriza Su empleo para sostener
entrepisos, losas y techos, alivia los cimientos
ya que las cargas se reparten a lo largo del muro
y llegan a los cimientos distribuidas en toda su
extensión. (Fig. 1)
Por el contrario, al usar vigas y columnas,
las cargas llegan concentradas a las fundaciones
y éstas deben distribuirlas en el suelo.
Esto normalmente produce cimientos más costosos.
(Fig. 2)
La mampostería portante contribuye
a evitar que los suelos tengan asentamientos puntuales
o diferenciados.
¿Qué
más se debe considerar?
Se recomienda desmontar
o retirar la capa de terreno vegetal superior, que
es la tierra negra donde existen plantas y raíces.
Normalmente tiene una profundidad de 25 cm, y debe
ser reemplazada con suelo seleccionado (por lo general,
tosca) y posteriormente compactado.
Es preciso tener definido
el nivel de piso terminado interior. Este nivel,
como mínimo, se ubicará a 15 cm por
encima del nivel natural del terreno.
En los cimientos habrá
que dejar varillas de acero en espera o pelos
para los futuros encadenados verticales de los Bloques
Columna BC. (Fig. 3)
¿Cuáles
son los tipos de cimientos más usados?
Los cimientos o fundaciones más usuales
a emplear con los Bloques Portantes La Pastoriza
son tres:
Zapata corrida
Se utiliza cuando la capa de suelo resistente
está cerca de la superficie, a no más
de 80 cm de profundidad. Consiste en una viga
de hormigón armado que, siendo más
ancha que el muro soportado, distribuye la carga
sobre el suelo. En esta viga de hormigón
es muy importante controlar que la armadura de
hierro tenga su correspondiente recubrimiento,
con un mínimo de 4 cm (Fig.
4).
Pilotines y vigas de fundación
Esta solución constructiva se emplea cuando
la capa vegetal del terreno es de mucho espesor.
O cuando la capa por debajo de la vegetal no tiene
la firmeza suficiente como para soportar una zapata
corrida.
En estos casos, cuando el suelo firme se encuentra
entre 1,5 m y 2 m de profundidad, se pueden emplear
los pilotines con viga de encadenado (Fig.
5). Si el suelo es demasiado suelto o arenoso,
no es posible realizar los hoyos para los pilotines
pues se desmoronarán, por lo cual la solución
debe ser desechada.
Plateas de fundación con vigas
de rigidez
Cuando el suelo es de muy baja capacidad portante,
se puede recurrir a este sistema. En primer lugar
se debe retirar la capa superficial de terreno
y rellenar con suelo seleccionado por lo menos
40 cm, y compactar. Sobre este relleno se construirá
la losa de la platea con sus vigas de rigidez,
que permitirán distribuir en una superficie
grande del terreno las cargas de los muros. Tanto
el espesor como las dimensiones y las armaduras
de este tipo de fundación, deben ser diseñados
y calculados por un profesional. Al emplear esta
solución, no sólo se están
resolviendo los cimientos sino también
el contrapiso de la planta baja (Fig.
6)
Importancia
de las armaduras en los cimientos
Las construcciones muy antiguas como, por ejemplo, las
coloniales, usaban zapatas corridas sin armadura. Esto
provocaba, en ciertos casos, que cualquier descenso o
movimiento en el terreno generase fisuras que se extendían
desde la fundación hasta el muro.
La armadura, en estas situaciones, sirve de costura
de esa posible fisura.
Es preciso destacar que la armadura debe ser continua
en todo el desarrollo de las zapatas corridas, especialmente
en las esquinas y los encuentros de muros. Esto permite
que la zapata actúe como un encadenado de los muros,
y restrinja descensos distintos por diferentes cargas
en los muros.
Importante
Dejar
en los cimientos armadura en espera o pelos,
para empalmar los encadenados verticales de
los muros.
Mantener
la continuidad de las armaduras, utilizando
suficiente empalme entre las barras de acero.
Dejar
previsto el pasaje de cloacas y otras instalaciones.
Durante
la ejecución, evitar la caída
de tierra a la zanja.
¿Qué es?
Es un conjunto de capas de mezcla hidrófuga,
2 horizontales y 2 verticales, que rodean las hiladas
inferiores de los muros, formando un cajón cerrado
o dado hidrófugo (Fig. 7).
¿Para qué sirve?
Impide el paso de la humedad a través de los
muros, deteniendo el agua de lluvia y, fundamentalmente,
la humedad que sube desde el suelo natural.
¿Dónde se coloca?
En todos los muros exteriores e interiores que tengan
contacto con los cimientos.
¿Cuáles son las
más usuales y cómo se prepara
la mezcla?
Las más usuales son las de mortero hidrófugo:
cemento + arena + pasta o líquido hidrófugo,
como, por ejemplo Ceresita o Sika 1. Pueden resolverse
también con mortero asfáltico.
¿Cómo se procede?
(Fig. 8)
Colocar una capa de 2 cm de mezcla sobre el cimiento
(A).
Humedecer convenientemente los bloques a emplear. Luego
de asentado el bloque sobre la mezcla, cuya cara superior
debe quedar por encima del nivel del contrapiso, se
coloca una faja de fieltro asfáltico a lo largo
de toda la hilada y tapando el juego de celdas centrales
(las más grandes) de los bloques, para evitar
que se pierda mezcla en el proceso.
Posteriormente se colocan 2 tablas laterales para poder
contener la mezcla de la segunda capa horizontal, la
cual se distribuye uniformemente a lo largo de toda
la hilada y en la cara superior del bloque preparado.
Se puede aprovechar esta segunda capa horizontal para
corregir la nivelación general del muro
(B).
Concluido el asiento de los bloques de esta hilada,
se materializa la capa hidrófuga vertical externa
del dado hidrófugo (C).
Antes de hacer el contrapiso, se debe realizar la capa
hidrófuga vertical interna del dado (D).
Terminada esta cara del cajón hidrófugo,
se rellena con suelo seleccionado (tosca)
y se compacta.
A continuación se extiende sobre la tosca
y previo al volcado del hormigón del contrapiso,
un film de polietileno que colabora evitando la humedad
en el futuro piso.
Se llena con hormigón pobre el contrapiso y,
una vez terminado éste, se realiza sobre él
una carpeta hidrófuga de 2 cm aproximadamente
(cemento + arena + hidrófugo), la que quedará
vinculada con la cara interna del dado hidrófugo
(E).
Luego se riega y se cubre provisoriamente con polietileno,
para facilitar su mejor curado.
Nº2
Insumos y rendimientos
de mampostería x m²
Administración
Punta Arenas 2005
C1416FGI Buenos Aires